Es lo de siempre...
Propósitos que uno se hace, que casi nunca consigue o que casi nunca cumple...

Aprender que el camino adecuado, casi nunca es el más fácil
y que las fuerzas necesarias, están en el coraje de conseguirlo.
Entender que esconderse... tan solo lo retrasa,

Que el corazón entiende muchas cosas que la razón ignora,
Que una mirada... evita mil palabras,
y que una lágrima lo confirma como agua bendita...
Que algunas cosas suceden... tal como un día sucede a otro.
Tener la certeza de que la felicidad existe... pero se esconde y juega,
y así hay que buscarla, con la sonrisa y la inocencia de los niños.
Que la verdad tiene muchas caras.
Que siempre hay que dar... y no esperar.
Que el amor y la paz son dones muy valiosos.
Saber que siempre hay alguien que te necesita,
alguien que sufre más que tú,
alguien... a quien echar una mano.

Y por último...
que si no puede ser hoy... será mañana.
Mis propósitos son tan sencillos como obvios...
¡Ojalá pueda conseguir alguno de ellos!
Y tu... ¿Cuáles son los tuyos?
Un beso,